29 jul. 2013

¡ A LA FERIA !

(Una semana de fiesta, de la pólvora a la traca)


La última semana de agosto, hasta mediado el siglo XX la segunda de septiembre, por tradición y anualmente, Tomelloso celebra sus Ferias y Fiestas a las que concurre cantidad de visitantes de la comarca y de fuera de ella.  Pues igual hombres que mujeres, jóvenes y mayores, pobres y ricos, todos suelen dar "rienda suelta" esos días a sus caprichos y aficiones, en un ambiente parrandero donde las limitaciones son solo las justas.
Una semana entera de descanso y ocio da para mucha juerga, excepto para los feriantes que tienen que trabajar todo el tiempo para rentabilizar sus pequeños y sofisticados negocios.  Había incluso algunos que se adelantaban por complacer a los impacientes y al mismo tiempo ir haciendo caja.  Por ejemplo, la venta callejera; ¡ Berenjenas de Almagro ! - ofertaba "El Gallo" orza en ristre -. Otros decían: ¡  Garbanzos y Camarones !.  Eran muchos mas los que, con la venta ambulante y callejera, barruntaban que la Feria la teníamos encima.

Los que también se anticipaban a la inauguración, la noche de la pólvora, eran los asiduos y conocidos "turroneros" de Gijona, que instalaban sus puestos de venta en el último tramo de la calle don Víctor (se conocía mejor por calle la feria) frente a la plaza de toros y en el lado opuesto al paseo de "Las Moreras".  Estos feriantes portaban bloques de turrón del "duro" con almendra de cacahuet (La de "almendruco" siempre ha ido mucho mas cara y los tiempos no daban para tanto) que hábilmente troceado lo daban al precio según era el tamaño del trozo.  Aún recuerdo con qué gracia ofertaban tan dulce elaboración al grito de; ¡ a peseta el cacho !.  Y nadie reparaba en si era caro o barato.
Claro, que les hablo de unas "ferias y fiestas" que muy poco o nada tendrán que ver con las que se celebran ahora)

En la feria de mis tiempos, cuando joven, allá por la década de los cuarenta del pasado siglo, además del éxito que tenían las "casetas" con todo tipo de juguetes, los tiovivos, la tómbola, los carruseles, etc.  uno de los sectores mas visitados, especialmente por las mañanas,  era "La Cuerda", instalada en el anchurón llamado Los Terreros.  Pues era éste un espacio que atraía el interés de la "gente parda" ya que en él se podían adquirir diversos aperos de labranza, desde carros nuevos y usados, trillas de pedernales, "vertederas gordas", armas de "garabato", "palos de allegar", hasta el apero mas insignificante.  Aunque el centro o fuerte de aquél gran mercado, sin duda, era la compra-venta de caballerías en particular las mulas (hembras y machos) cerriles la mayoría, ya que ninguna pasaba de los tres años de edad.  Pues se acercaba la vendimia y había que acarrear las uvas y era una buena ocasión para domarlas y renovar las cuadras.

En La Cuerda, apegados a la pared de los cercados de  alrrededor,  se construían una especia de chamizos con tablones, lona y zarzos, donde se celebraban los "alboroques" tomando unos tacos de jamón ibérico, longaniza de los "Trasmontanas" o los "Paulones" y queso de los Catalinos o los Espinosas.  También se servían berenjenas de Almagro rellenas con pisto, o aceitunas aliñadas.  todo ello "remojado" con buenos vasos de zurra fresca del lebrillo, que era la mejor manera de dar los tratos por cerrados.  Y como participaban gitanos en casi todas las operaciones, si el ambiente lo propiciaba, la reunión se convertía en una fiesta flamenca en toda regla.
Otro de los centros de atención los días de Feria eran las Posadas de la Plaza, con aquellas hermosas camadas de lechones recién destetados, que se vendían a particulares para recriarlos, y en su tiempo cebarlos para la matanza del año siguiente que solía ser por San Andrés.

También tenían gran atractivo las corridas de toros, las competiciones deportivas y diversos concursos, organizado todo ello para la ocasión.  Otros de mayor enjundia social incluso cultural como: Obras de Teatro, Conciertos musicales y de canto, o la habitual e imprescindible "Fiesta de las Letras", por no ser actos tan populares, la gente corriente lo entendía como que era algo reservado a la élite culta y leída.
Entre la gente "parda", que era mayoría, se oían voces discordantes denunciando que "por no tener el pueblo suficientes escuelas donde poder educarse mejor, aquellas fiestas se montaban siempre para los mismos".

Pero bueno, a los encantos que ya tenía la Feria de aquellos tiempos, sumado todo lo bueno que ha ido acumulando  con el progreso y la modernidad, estoy convencido de que Tomelloso en Feria, jamás pasará desapercibido. 
Es lo que asegura éste humilde mortal, "ausente" tantos años y tan lejos.

¡¡ FELICES FERIAS Y FIESTAS-2013 !!


















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14 jul. 2013

NADIE VIVE LA VIDA ENTERA

(La vida de la gente, por larga que parezca, hasta el último suspiro no deja de regalarnos algún placer)


A quienes hemos cumplido incluso superado el promedio de vida, según estudios estadísticos recientes hechos en el mundo desarrollado o moderno, ni siquiera la experiencia nos autoriza a asegurar que a los "muy viejos" no nos queda nada por vivir.  Siempre es tiempo -creo- para recibir la respuesta que corresponda con algún deseo que a nuestra edad se nos antojara ya inalcanzable.

Con menos de treinta años de edad y ya con un hijo, de acuerdo con mi también joven esposa decidimos trasladarnos, del ambiente rural en que habíamos nacido y criado ambos, a otro lugar urbano e industrializado donde poder encontrar un futuro algo mas halagüeño, no tanto para nosotros, que también, como para nuestro hijo y la hija que vino unos años después.  De ahí la inquietud (mas bien diría que obsesión) por escolarizarles a su debido tiempo y no malgastarlo como ocurrió con nosotros en los duros años de post-guerra.  Estábamos convencidos de que asistir los niños al colegio  era primordial.

Si dijese que resultó sencillo alejarnos tanto de nuestras familias y adaptarnos e integrarnos a una cultura y modo de vida diferente de la que conocíamos, mentiría.  Pero puedo asegurar con orgullo, y también con mucho esfuerzo e infinita voluntad, que el propósito inicial de nuestra "aventura" ha ido teniendo su compensación, por cierto, muy positiva.

Pues una de las respuestas mas gratas y a la vez enriquecedoras, entre otras,  a lo largo de muchas años, se nos ha dado estos últimos días con la notoriedad que supone la lectura de una tesis doctoral exitosa a cargo de nuestra hija, como colofón al esfuerzo que ha requerido combinar su vida familiar, trabajo y  estudios durante unos años.

Y como a los buenos deseos por el bien general y los mejores a los nuestros en particular, no les hemos puesto fecha de caducidad, ni se nos prohíbe mantenerlos en acción, además de al resto del mundo, a nuestros hijos y nietos -insisto, les seguiremos deseando lo mejor de lo mejor.  Lo cual significa dar un paso mas para cuando toque, poder morir tranquilos.  Que no es poco.

Abrazos, queridos leyentes.











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