18 ene. 2009

ECHAR LA VISTA ATRÁS

Ayer, día 17 de enero (San Antón) hace justo 61 años que conocí a la que cuatro años mas tarde fué mi esposa. Quién por mi parte (y puedo asegurar que por parte de ella también) lo seguirá siendo, porque nos dimos el sí quiero hasta que la muerte nos separe.
Cuando nos vimos por primera vez no se si ella se fijó en mí, pero yo sí me fijé en ella. Tampoco puedo decir si la convivencia de tantos años de matrimonio se debe al comportamiento del uno respecto al del otro -creo que al de ambos- ya que, al margen de nuestras pequeñas y lógicas diferencias (hay que admitir que somos humanos) ha sido el respeto mutuo lo que siempre ha prevalecido por encima de todas ellas. Ahora, sin necesidad de decir que ya somos dos viejos, seguimos estando tan unidos como siempre. Pero es que, además de seguir queriéndonos y mantener nuestras cada vez menos diferencias, ahora es que nos necesitamos mutuamente.
Antes, cualquier celebración nos reunía en casa a gran parte de la familia y éramos felices. Ahora por una razón, o por muchas razones, cada cual se lo monta a su gusto, que es como parece que debe ser, y celebra sus fiestas a su manera. Y es que la distancia que hay entre ser padres jóvenes y abuelos viejos es injusta pero insalvable. Los "padres jóvenes" generalmente, suelen dar todo lo que tienen por los suyos, en contraste con lo que los "abuelos viejos" reciben si lo necesitan.
¿Que deberíamos hacerlo mejor? seguro que sí.
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8 ene. 2009

Año nuevo, vida....

Ya estamos consumiendo días del año 2009 y pidiendo que no acabe peor de lo que ha empezado. Lo curioso es que siempre o casi siempre decimos esto los mismos, los mejor acomodados a nuestras posibilidades, aunque éstas sean escasas. Seguro que al comenzar 2008 dijimos algo parecido y miremos el final que ha tenido. Esperemos que 2009 sea al revés: que hayamos superado la crisis que nos agobia tan brutalmente ahora y lo bueno que nos traiga sea para repartirlo entre todos.
Por tanto, seamos un pelín optimistas al ver que ¡ millones de coches! se han permitiddo el placer de abandonar las grandes cuidades para poder, esos días de fiesta, respirar aires nuevos; las pistas de esquí están llenas de gente, los hoteles que acogen a las familias de esquiadores y aficionados a los deportes de invierno están ocupados casi al 100x100, las pastelerias han agotado las existencias de los tradicionales dulces de Navidad incluido el "Roscón de Reyes" etc. No perdamos la ilusión de celebrar este Año Nuevo, las Fallas , la Feria de abril, la Semana Santa, las fiestas Patronales de cada pueblo, por pequeño que éste sea, de manera que el negro año que se nos está anunciando constantemente nos resulte más llevadero.
Que sea la espeanza lo último que nos acabe.
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