24 ago. 2008
Nunca le di tanta importancia al uso del ordenador como la que le doy ahora. Hasta hace un par de años me parecia imposible entenderlo y gracias a la ilusión de mi hija, porque su papá disfrute de las posibilidades que ofrece este "artilugio" en infinidad de campos, paso muy buenas horas enganchado en el raton y yo encantado.
Y si digo que ahora le doy importancia es porque la tiene. Pues mi falta de experiencia (también creo que mi torpeza) han hecho que tenga que recurrir a la "Clínica del Dr. Clip" para poder usarlo y continuar disfrutando, ya que en los casi dos meses que lo he tenido "averiado" me he sentido tan mal que parecia que me faltaba algo parecido a cuando se tiene un ser querido enfermo. Ya se que esto que digo parecerá un disparate, pero es verdad. Tan verdad como que jamás llegaré a ser un entendido con nota. Pero sí un convencido de que los milagros no existen y que de ilusión también se vive. ¿O no?
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3 ago. 2008
Reconozco que la gran mayoria de posibilidades que nos ofrece el campo de la electrónica, la informática, o como se llame, están fuera de mi alcance por simple desconocimiento. Habiendo sido administrativo en una empresa de servicio, lo mas que llegamos a conocer -en mis tiempos- fueron los teléfonos de mesa, las máquinas de calculary no recuerdo si algo más.
Ahora, jubilado mas de ¡veinte años! con portatil que me regaló mi hija (ella cree que su padre es capáz de todo) estoy metido en internet y disfruto frente al ordenador lo inimaginable. Claro que, como no he asistido a ningún curso de aprendizaje, me limito a corregir mis propios errores por mi cuenta y cuando estoy hecho un "lio" para aclararme recurro a ella o a mis nietos, que son los que viven adaptados a la modernidad, y hasta la próxima. Son todos tan condescendientes conmigo que aceptan mi torpeza sin rechistar y aun me siguen animando ¡¡menos mal!!. Han conseguido entre todos que me ponga al día y utilice el ordenador y el teléfono movil como hace casi todo el mundo. Estoy contento, y agradecido a la vez, porque me estoy convenciendo de que se puede vivir muchos años aprendiendo algo cada día y hasta el final. Lo cual es un privilegio.
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